
El Aeropuerto de Santiago debido al acristalamiento de sus fachadas, presentaba graves problemas de asoleamiento en las zonas de los counters, circulación y espera de público. Sin elementos de control solar pasivo al exterior, las fachadas norte, oriente y poniente, hacen de los recintos interiores, adyacentes a estas fachadas, lugares inhóspitos para el público.



